Los germinados son el resultado de germinar. Se trata de la acción por la cual es activado el metabolismo de una semilla al ponerse en contacto con el calor, el
agua y el aire. Gracias a la fotosíntesis vegetal, durante el proceso de germinación, las sales
minerales se multiplican y se sintetizan abundantes vitaminas y
fermentos. Los germinados son alimentos esenciales para la salud del hombre actual gracias a la vitalidad que proporcionan y su riqueza en vitaminas,
minerales, oligoelementos y
enzimas. Ayudan a mantener la elasticidad de las arterias y la vitalidad de los sistemas glandular y nervioso. Para conseguirlos se meten en un bote de cristal la sexta parte de las
semillas que queremos germinar, se les echa
agua y se dejan 12 horas en remojo,
pasado este tiempo, se les quita el
agua y se deja el bote en un lugar oscuro, tapado con algo que transpire y, cada 12 horas, se les añade
agua un rato, y se vuelve a dejar a oscuras sin el
agua; en tres o cuatro días estarán listos los germinados, que es mejor
conservar en el
frigorífico para irlos consumiendo (en crudo o en otras preparaciones alimentarias) sin que se estropeen. Los germinados pueden ser de
soja, alfalfa, trigo, lentejas, garbanzos,
girasol, cebada, guisantes,
maíz,
sésamo,
calabaza, etc.