La
calabaza es el fruto en
baya de la calabacera de diferentes formas (esférica, achatada o con forma de botella). El color de su corteza puede ser anaranjado, amarillo, rojo, verdoso,
blanco, negro, morado o mezcla de varios colores. Su
pulpa generalmente es de color anaranjado o amarillo. Su
pulpa tiene un
sabor un poco insípido, con un toque dulce y afrutado. En crudo pueden ser ingredientes de ensaladas, bocadillos, entremeses y otras preparaciones. Se puede también consumir cocida, frita, gratinada, acompañada de diferentes salsas o como
guarnición de platos. Se la suele utilizar también como
ingrediente en sopas, tortillas y guisados. Las variedades recogidas en invierno son muy empleadas en la
repostería para la elaboración de diversos
postres como galletas, flanes, pudines y pasteles.