1. Quitar la
sal a algo, como a la
cecina, al
pescado salado, etc. Para ello se introduce el alimento o producto en
agua durante varias horas. Es aconsejable en el caso de pescados y otros alimentos que han sido conservados en
sal como el
bacalao. En ocasiones es necesario
reducir el nivel de
sal de algunos preparados como el
caldo por medio de
añadir un chorrito de caramelo líquido o
añadir unas rodajas de
patata cruda durante un rato. 2. Quitar las alas de un
ave.