Es también conocido con otros nombres como
pez escorpión, rascacio colorado o kabrarroka. Este
pescado de roca posee una
carne semigrasa muy apreciada en la
cocina, en especial en la francesa debido a su
sabor y textura. En las cocinas mediterráneas se usa para confeccionar guisos, caderetas, arroces o cualquier
sopa, mientras que en el Norte se suele preparar a la brasa o al
horno. También se puede preparar en forma de
pudín. Posee un cuerpo robusto, alargado,
cubierto de repliegues y espinas y su color dominante es el rojo, con unas manchas pardas por las aletas y una mancha negra bajo la
aleta dorsal.