Es una técnica culinaria que consiste en cocinar los alimentos con el vapor que va soltando el líquido que hierve, normalmente
agua, en ocasiones con alguna
hierba aromática. Se diferencia de la cocción en que en esta técnica los alimentos no entran en contacto con el
agua. Es muy sana y nutritiva ya que los nutrientes no se pierden en el
agua y el alimento no es sometido a frituras nocivas. Además es más rápida porque se pueden cocinar varios alimentos a la vez y no hay que darle vueltas a los alimentos porque de esta manera se cocinan de manera
uniforme. Por otra parte, los alimentos no se queman ni se pegan. Es habitual que se destinan a este tipo de técnica las verduras, el
arroz, pescados como el
salmón, la
trucha y los salmonetes. Las carnes
al vapor quedan particularmente tiernas. Las más adecuadas son las que contienen poca
grasa, puesto que pierden color y
sabor. No conviene cocinar de esta forma verduras con las hojas verdes, ya que pierden su color al oxidarse. Hay varios utensilios para cocinar
al vapor como las ollas de cristal, las rejillas, el
tamiz, el
vaporizador eléctrico e incluso un
colador.