Fruto del membrillero. Una vez recolectados, los membrillos son unas frutas que se conservan durante dos o tres meses. En el hogar, se conservan bien en el
frigorífico durante algunas semanas, envueltos en papel y por separado. En caso de que el
membrillo esté verde y se desee acelerar su maduración, se han de
conservar a una temperatura ambiente. El
membrillo es demasiado duro, astringente y agrio para comer crudo a menos que sea escarchado. Se usa para hacer
mermelada,
compota y
pudín, o puede pelarse para posteriormente asarlo. Su fuerte
aroma hace que sea un complemento para
añadir en pequeñas cantidades, al
pastel de manzana y a la
mermelada, para potenciar el
sabor.