Es un
plato típico en Francia y en España. Se prepara con los
caracoles de tierra. (Ver definición de
caracol). Aunque su
carne es muy sabrosa, para poder comerlos en casa, es preciso una serie de operaciones previas muy importantes antes de su cocinado (periodo de ayuno, purga y
limpieza con
sal y
vinagre). La
carne de los
caracoles es firme y magra y se la considera muy fina y de
sabor ligeramente afrutado. En el mercado podemos encontrar
caracoles de tierra en
conserva y vivos, cocidos, en
salsa y congelados. La mayor parte de los
caracoles proviene de la cría.