La
almendra es el fruto del almendro, árbol originario de Asia y del norte de África. Almendruco es el fruto tierno e inmaduro. También se denomina
almendra a la semilla de cualquier fruto drupáceo. Se conocen más de veinte especies que forman dos grupos principales: amarga y dulce. - La
almendra amarga es parecida a la variedad dulce, aunque de distinta composición. Se utiliza para extraer de ella un
aceite esencial. Contiene ácido prúsico y no se come cruda. Se usa en pequeñísimas cantidades en la preparación de algunos pastelillos. - La
almendra dulce es la que comemos habitualmente; por lo general, seca, aunque también fresca resulta excelente. En el mercado se pueden encontrar bajo diversas formas: peladas o no, enteras, mediadas, fileteadas, molidas, saladas, azucaradas, etc. Las que se venden con cáscara se conservan mejor. Para su conservación, lo mejor es un recipiente hermético. Se pueden
congelar, peladas o sin
pelar y aguantan un año. En cuanto a sus usos culinarios, su
sabor dulce conviene a casi todos los alimentos. Se la emplea en multitud de platos, tanto salados como dulces, particularmente con cereales, en ensaladas, pasteles, biscuits,
repostería, helados y dulces, especialmente en la composición del
mazapán. También sirve de base a dulces tan apreciados como los panellets catalanes para la festividad de Todos los Santos o los turrones navideños. Para cocinarlas, deben pelarse. Se trata de echarlas en
agua hirviendo y dejarlas a remojo 2 ó 3 minutos, hasta que su piel se hinche. Se escurren, se pasan bajo el chorro de
agua fría y se quita la piel.