Planta herbácea con bulbos secundarios de color
blanco o cremosos, llamados "dientes de
ajo", muy olorosos, reunidos sobre un tallo discoide, recubiertos por escamas membranosas, translúcidas,
blanco-amarillas, que forman la llamada "
cabeza de
ajo". Crece bien en todas las regiones de clima
templado. Es de
sabor fuerte, especialmente en crudo y ligeramente picante. Su fuerte
sabor era considerado milagroso, tanto como planta medicinal como en la
cocina. Las propiedades del
ajo están basadas sobre todo en los componentes sulfurados que contiene (alicina, alil/dialil sulfidos). Al
ajo se le han atribuido numerosas propiedades beneficiosas para salud: efecto antiséptico, antiinflamatorio,
bactericida, antiviral, antifúngico y antiparasitario intestinal.