Instrumento que sirve para medir la temperatura. El más usual se compone de un bulbo de vidrio con un tubo capilar y que contiene mercurio o
alcohol; su dilatación por efecto de la temperatura se mide sobre una escala graduada. La mayoría de los países utilizan la escala Celsius, pero los países anglosajones usan la escala Fahrenheit. En hostelería tiene diversas utilidades como comprobar la
temperatura de congelación o la de refrigeración,
conservar alimentos, medir la temperatura interna de los alimentos, etc. En la actualidad las nuevas tecnologías amplían las posibilidades y se usan termómetros de sondas, infrarrojos, etc. El uso de un
termómetro para alimentos es el único método fiable que tiene el consumidor para asegurarse de que las carnes, aves y productos a base de
huevo estén bien cocidos y se mantengan sanos.