Esta definición engloba a una serie de acciones distintas pero con el mismo objetivo de
reducir la cantidad de
grasa de un alimento o preparado (caldos, salsas, sopas o estofados...). Por ejemplo, para
desgrasar un
caldo, lo mejor es meterlo en el
frigorífico. La
grasa se solidificará en la superficie y se podrá retirar fácilmente con una
espumadera. Si un guiso es excesivamente graso se envuelven unos cuantos cubitos de
hielo en un
trapo limpio. Pásalo entonces por la superficie de la
salsa a fin de que la
grasa se adhiera al tampón de
hielo.