Acción de diluir el
jugo concentrado que queda en la
cazuela o
sartén después de la cocción o fritura de las comidas con vino o
caldo, con el objeto de añadirlo al
plato. Para diluir se pueden usar diferentes líquidos como el vino para recuperar la
grasa y
jugo que contenga una asadera recién utilizada. Puede ser
agua, vino,
aguardiente, etc.