En algunos lugares se le conoce como
perejil chino. Se trata de una
hierba de seis a ocho decímetros de altura, flores rojizas y simiente elipsoidal, aromática aconsejada por su beneficio estomacal. Se utilizan las hojas, las
semillas y, en algunos lugares, la raíz. Las hojas se usan para
sazonar platos de
carne, pescados, sopas y potajes, y las
semillas, enteras o en polvo, para hacer
encurtidos, así como en panes, pasteles y platos de
pescado. Es imprescindible en cocinas como la mexicana o la tailandesa, y desde luego no se puede sustituir por el
perejil, aunque en su
aspecto sean similares.