Se trata de un
hongo también conocido como boleto o boletus comestible. Se puede diferenciar por el color de su sombrero, inicialmente
blanco o blanquecino, que luego toma una coloración más oscura, casi marrón. Su sombrero es regular, algo arrugado, sólo liso en los espécimenes adultos. El pie es bajo, grueso, de color que va del
blanco al marrón decorado por un reticulado. La
carne es blanca; no despide olores singulares y tiene un
sabor bien definido: dulce como el de las avellanas. Puede alcanzar
peso y dimensiones importantes, hasta 3 Kg. Se consideran setas comestibles por excelencia. Puede prepararse de muchas maneras. Puede cocinarse cortada en finas rodajas y dejarlas
secar o conservarlas en
aceite o
vinagre. También puede comerse cruda, aunque con cuidado ya que puede provocar trastornos digestivos.