Hacer comestible un alimento por la acción directa del fuego, o la del aire caldeado, a veces rociando aquel con
grasa o con algún líquido. Acción de cocinar un alimento en
horno,
parrilla o
plancha con
grasa (
aceite, por ejemplo) solamente (sin elementos húmedos) de forma que quede dorado en el exterior y jugoso en el interior.