Es una planta herbácea de tallos rastreros. Se cultiva por su fruto en temporada de verano. Tiene un gran contenido de
agua y de
sabor dulce. La forma del fruto va desde esférica hasta elipsoidal. Su tamaño depende de la variedad, así como de las condiciones de cultivo. En las variedades más usadas, habitualmente los pesos fluctúan entre más de medio kilo y menos de cinco. Existen muchas variedades, entre las que destacan el
melón cantalupense, el
melón escrito y el
melón chino.