Sustancia que, utilizada en pequeñas cantidades aporta aditivos alimentarios encargados de facilitar el proceso de emulsión de los ingredientes. La emulsión consiste en la dispersión de una fase, dividida en gotitas extremadamente diminutas, en otra fase con la que no es mezclable. (Ejemplo: la emulsión de
aceite en
agua.) Este tipo de aditivos se emplean por ejemplo en la
margarina, las levaduras químicas de los preparados para hacer bizcochos y los gelificantes utilizados en las mermeladas (tales como la lecitina).