Mover un líquido de un lado a otro para
mezclar sus componentes. Es muy habitual en la preparación de cócteles y combinados con varias bebidas. En otros casos se trata de mover con cierta violencia algún preparado o alimento como es el caso de
mousse de
chocolate para el que es necesario
agitar fuertemente claras de
huevo y conseguir una espuma de
chocolate. Hay diferentes mecanismos en el mercado que sirven para
agitar cacerolas, etc. evitando que la comida se pegue al
fondo o para preparar determinados platos que precisan el movimiento mientras se preparan.