En
cocina se trata de un electrodoméstico que sirve para calentar alimentos que funciona mediante la generación de ondas electromagnéticas. Los alimentos contienen normalmente moléculas de
agua poseen un extremo con carga positiva y un extremo con carga negativa. El campo electromagnético generado en el
horno mueve literalmente las moléculas de
agua orientándolas en una dirección, pero de inmediato el campo magnético se invierte, con cual todas las moléculas de
agua cambian su posición (rotan). Estas inversiones de la orientación del campo electromagnético suceden rápidamente, a razón de 2.500 millones de veces por segundo, lo que produce calor por fricción. Por tanto, el alimento se calienta por el roce de las moléculas de
agua, que se están moviendo, girando sobre sí mismas, a gran velocidad.