Técnica culinaria. Se usa para los alimentos que se oxidan fácil con el contacto del oxigeno del aire como algunas verduras. Consiste en diluir una cucharada de harina y el
zumo de un
limón en 2 litros de
agua y en este
caldo de color blanquecino cocemos el género. A continuación se introduce el alimento que tiene que ser lavado antes.