El perejil (Petroselinum crispum) es uno de los condimentos más utilizados en la cocina española. Es una hierba que está unida a la cultura mediterránea, que ya utilizaban los griegos y romanos como aromatizante. El perejil es tremendamente rico en sustancias antioxidantes y vitaminas A, C y K. Los antioxidantes más destacados del perejil son la vitamina C, los compuestos fenólicos, los flavonoides y los carotenoides. Sin embargo teniendo en cuenta que la cantidad de perejil que se añade para preparar un plato es muy pequeña, no llega a aportar ningún nutriente en cantidad que sea significativa.
También, se usa el perejil seco porque dura más tiempo, pero hay que tener en cuenta que el proceso de deshidratación reduce el contenido de vitaminas sensibles al calor, especialmente la vitamina C, y los antioxidantes volátiles, aunque se concentra proporcionando un sabor terroso a los guisos. El perejil fresco es superior en nutrientes, mientras que el seco es mejor para cocciones largas.
El aceite esencial que se obtiene de las semillas del perejil es rico en apiol, un compuesto que se ha utilizado como regulador de la menstruación; otro es la miristicina que tiene propiedades psicoactivas y psicodélicas a dosis muy altas; y en epigenina que al ser un flavonoide de color amarillento, que al depositarse en el cabello se utiliza para proporcionar tonalidades doradas a las personas de cabellos claros. Además este aceite es rico en un ácido graso monoinsaturado muy poco frecuente, el ácido petroselínico (ácido cis-6-octadecenoico), cuya estructura solo se diferencia del ácido oleico en la posición del doble enlace. Curiosamente tanto el aceite esencial de perejil como el ácido petroselínico han sido objeto diversos estudios científicos y desarrollo de patentes. Se utilizan en formulaciones cosméticas, antienvejecimiento, para reducir la irritación de la piel, por su impacto sobre el arrugamiento, flacidez y manchas de la piel.
Los hay que sostienen que el perejil es tóxico cuando se consume en grandes cantidades. Por lo que acabamos de comentar, el aceite esencial obtenido de las semillas sí que podría llegar a serlo, pero las hojas que utilizamos como condimento, resulta casi imposible porque debería consumirse en unas cantidades desorbitadas para notar sus efectos.
Otro mito, es que las embarazadas se deben abstener de consumir perejil, lo mismo que en el caso anterior, la cantidad que se consume de perejil es tan insignificante, por lo que las pequeñísimas cantidades de compuestos activos no afectan al feto. Lo mismo podemos decir en relación a los mitos sobre la lactancia materna.
Hay muchas variedades de perejil las más importantes son: la del perejil común (Petroselinum crispum) que es la especie más extendida y de la que derivan los otro tipos más populares como el de hoja rizada)de sabor más suave, que aparte de su uso como aromatizante también se utiliza como guarnición decorativa; el de hoja plana o italiano (var. neapolitanum) cuyas hojas son lisas y un sabor más intenso; y el tuberoso o de Hamburgo (var. tuberosum) que cultiva por su raíz , parecido al apio, ideal para sopas y cremas.
El Banco de Germoplasma Hortícola del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Zaragoza (BGHZ-CITA) que se encuentra en Aula Dei Zaragoza, uno de los mejores del mundo, tiene como objetivo la conservación de los recursos genéticos hortícolas de España para evitar la pérdida de variabilidad intra-específica. Actualmente dispone de una colección de más de 18.500 entradas provenientes de 450 especies vegetales diferentes. Cabe resaltar, que la colección de perejil de este banco de germoplasma, con 350 entradas, está considerada como la mejor a nivel mundial.