Recipiente mayor que una
taza, a veces con pie y sin asa. Se utiliza para servir líquidos a temperaturas elevadas, normalmente sopas y caldos, pero también la
leche del desayuno (con o sin cereales sumergidos en ella), etc. Suele ser de
porcelana o cerámica y de mayor calidad que una
taza o un
bol. Ver definición de
taza.