Preparar la
carne o el
pescado por medio de la
sal, el humo, etc., para que, perdiendo la humedad, se conserve por mucho tiempo. Se trata de diferentes procesos y técnicas para conseguir que los alimentos se conserven más tiempo. Algunas técnicas de curación son: salándolos, ahumándolos, sumergiéndolos en salmueras ácidas o mediante bacterias.