El temido efecto rebote, lo conocemos como la ganancia de peso que ocurre después de haber realizado una dieta para perder peso. Existen ciertas teorías para justificarlo:
- Al hacer dieta se pierde masa muscular y con ella nuestro gasto metabólico disminuye. Esto es falso, en una dieta bien planteada no tiene por qué perderse mucha masa muscular. Además la cantidad de energía que nos hace gastar el músculo es mucho más pequeña de lo que se cree: Por cada Kilo de músculo gastas unas 10-20 kcal extra, por lo que con 10kg más de músculo únicamente gastarías unas 100-200 kcal extra (lo cual está muy lejos de lo que se pierde en una dieta)
- Al comer menos el metabolismo se ralentiza y se disminuye la quema de calorías en reposo, ya que el cuerpo lo interpreta como una falta de nutrientes y almacena grasa corporal por si la necesitara en un futuro. Esto es una verdad a medias, es cierto que al hacer dieta nuestro organismo trata de evitar que perdamos peso con diferentes mecanismos, entre ellos hacer que tengamos más hambre, disminuir nuestros movimientos inconscientes… Sin embargo, este “modo ahorro” se puede minimizar evitando hacer dietas muy estrictas y muy bajas en calorías, además una vez dejes de estar en déficit calórico el cuerpo poco a poco irá eliminando estas medidas y volviendo a la normalidad.
A pesar de que estas teorías no tengan fundamento, es cierto que una gran parte de las personas que hacen dieta acaban recuperando el peso perdido, o incluso un poco más.¿Por qué ocurre esto?
Influyen muchos factores, uno de los más importantes es que normalmente al enfrentarnos a un proceso de pérdida de grasa una vez alcanzamos el peso o el objetivo que buscamos volvemos a comer como comíamos antes de hacer dieta, o incluso algo más debido a que tenemos mayor sensación de hambre.
¿Cómo evitar el “efecto rebote”?
- Evita las dietas muy agresivas que te hagan perder peso rápido, estas dietas no son llevaderas a largo plazo y la sensación de hambre puede ser tan grande que derive en atracones.
- Evita el concepto de dieta, lo que realmente necesitas es un cambio de hábitos, una dieta se ve como algo que debes seguir un tiempo y luego dejarlo, sin embargo los hábitos son para siempre.
- Haz ejercicio, combina 2-3 sesiones de ejercicio de fuerza con 1-2 sesiones de ejercicio cardiovascular. En estudios se ha visto que uno de los factores decisivos para evitar la re ganancia de peso es el ejercicio físico.