Durante muchos años, medios de comunicación, médicos e incluso algunos nutricionistas han fomentado la creencia de que debemos hacer 5 comidas al día. Sin embargo, esta recomendación no tiene fundamentos, ni es necesaria para la mayoría de la población.
¿Qué argumentos se utilizaban?
La realidad:
Para muchas personas realizar 3 comidas al día puede ser más que suficiente. Al comer menos veces, se puede añadir más cantidad a cada comida y darnos la sensación de que estamos comiendo más. Hay que cocinar menos veces y te libera la mente para poder centrarte en otras tareas del día a día.
Se ha puesto de moda el ayuno intermitente, el cual consiste en reducir la ventana de alimentación del día, por ejemplo retrasando la hora del desayuno. Si bien se ha mitificado mucho y se le han otorgado beneficios exagerados, es una opción interesante para algunas personas, sobre todo si se levantan sin hambre. Es más, puede ayudar a personas con problemas digestivos, ya que ayunar da más tiempo de reposo a nuestro sistema digestivo, este descanso puede ayudar a que regenere tejidos dañados y a disminuir la inflamación.
Esto no significa que no podamos comer más veces, comer 4 o 5 veces es igual de válido siempre que sea a base de alimentos de calidad. Para personas que le resulte muy pesado comer mucho en una sola ingesta, repartir la comida en varias tomas puede ser más interesante. Por lo tanto, a la hora de elegir cuántas veces comer al día lo más importante va a ser el contexto de la persona (sensaciones de hambre, posibilidad de comer entre horas, calidad de las comidas…). Si no tienes muy claro cuál es la mejor opción para tí puedes probar ambas y decidir, o buscar ayuda profesional para que valore tu caso y te aconseje la mejor opción.