Estamos acostumbrados a consumir azúcar desde que nacemos, de niños nos dan leches de fórmula, papillas y otros alimentos que contienen una cantidad excesiva de azúcar y nuestro paladar se va acostumbrando a estos sabores. Es cierto que evolutivamente buscamos alimentos con sabores dulces, sin embargo la alta exposición que tenemos hoy en día a productos (no pueden ser llamados alimentos) excesivamente dulces desde pequeños provoca que nos desensibilicemos al dulce y alimentos naturalmente dulces no nos lo parezcan tanto.
¿No has escuchado alguna vez la frase: "es que la fruta no me sabe a nada? Esto es un ejemplo de ello. El yogur es un alimento que tiene su propio dulzor, ya que, al provenir de la leche contiene lactosa, un disacárido que contiene una molécula de glucosa y otra de galactosa, también llamado "el azúcar de la leche". Es cierto que para algunas personas puede resultar algo ácido, sobre todo teniendo en cuenta los sabores a los que estamos acostumbrados. Por lo que reducir el consumo de azúcar puede ser más un proceso de adaptación que algo que hagamos de golpe. Según el contexto de cada uno se podrían dar diferentes consejos:
- Si tenemos hijos, comenzar a alimentarlos con yogures naturales directamente (al no estar acostumbrados a los azucarados les resultará mucho más fácil).
- Comprar yogures naturales y añadirles azúcar, pero ir poco a poco reduciendo la cantidad que le añadimos.
- Añadir fruta troceada y/o canela, son ingredientes saludables y ayudarán a las personas que no toleran bien el sabor del yogur natural.
- Si realmente no puedes tolerar el yogur si no es dulce puedes añadirle un poquito de edulcorante, los edulcorantes no aportan calorías y han demostrado ser seguros, aun así es recomendable no abusar de ellos ya que también tienen sus contras.
IMPORTANTE:
El azúcar no es el demonio y es cierto que podemos consumirlo en ciertas ocasiones sin problema, lo más importante es el contexto, por ejemplo en personas con alta actividad física es posible que algo de azúcar en su dieta sea útil, por ejemplo antes de entrenar, o durante el entrenamiento (este no es el caso de la mayoría de la población). O en un contexto de celebración, es normal que tomemos alimentos de peor calidad, simplemente porque nos gustan, pero esto es algo puntual y no lo que hacemos todos los días.
CONCLUSIONES:
En general siempre va a ser mejor reducir el consumo de azúcar en nuestra dieta, por ello, no añadir azúcar a un alimento que solemos tomar todos los días como el yogur es una buena opción.
Si un día porque te apetece te comes un alimento con más azúcar, disfrútalo sin culpa, no pasa nada, pero que no sea lo habitual en tu día a día.