Destruir los
gérmenes patógenos de un lugar o de un producto. Comprende todos los procedimientos físicos, mecánicos y preferentemente químicos, que se emplean para destruir
gérmenes en cocinas, instalaciones, utensilios, etc. para evitar la contaminación patógena. Algunos métodos: químicos como el oxido de etileno, aldehídos, físicos como el calor y las radiaciones, agentes esterilizantes y desinfectantes, etc.