Desde 1993, la legislación europea obliga a todas las empresas alimentarias a garantizar la salubridad de sus productos mediante la aplicación de sistemas de
autocontrol basados en los principios del
APPCC (
análisis de peligros y Puntos de
control Crítico). Un equipo
APPCC se encarga del
análisis de peligros y Puntos Críticos de
control, y constituye una herramienta de gran utilidad dentro del sistema de aseguración de la inocuidad de los alimentos.